Quietud

 “El movimiento se vuelve interior, una sensación de plenitud vacía, de concentración de presencia vibrante. Sentimos los pies, el rostro, las manos, el cuerpo entero” Gabrielle Roth

Llegando al final de la Ola, conectamos con el ritmo de la Quietud. Este último, no se refiere al sedentarismo, ni la inercia, se trata de movimientos pausados, lentos, como si te movieras dentro de un contenedor colmado de jalea o miel. En este momento, la respiración es profunda e intensa permitiendo conectar con el tiempo presente, con el aquí, con el ahora.

Es el ritmo de la contemplación para la creación. La Quietud danza con el Caos para ser testigos de nuevas maneras de existir, de ser movimiento para regocijar el alma y soñar con nuevas olas. 

En el ritmo de la Quietud se gesta el espacio para que emerja la compasión, sintiendo el impulso del movimiento en cada instante como el latir del corazón, la manifestación del movimiento como el parpadeo de los ojos, culminando con el vacío; el cual abre camino a una nueva onda expansiva de aquello que tu ser anhela manifestar.

¿Cuáles son aquellas nuevas maneras que te atreves a gestar para manifestar lo que tu ser anhela?

5.1Quietud II

Fluido · Staccato · Caos · Lírico · Quietud