“Nos empezamos a mover poco a poco siguiendo el ritmo fluyente de la música”. Gabrielle Roth
Fluir es el inicio de todo movimiento, es el ritmo de la energía femenina. Este es el momento incipiente de la danza donde estiramos nuestro cuerpo con movimientos circulares continuos, los pies acarician la tierra, permitiendo sentirse sostenidos y nutridos por ella. Respiramos conscientemente, con la inhalación llenamos el cuerpo de oxígeno con la exhalación por la boca lo vaciamos.
Todos podemos permitirnos entrar en el ritmo del Fluir, ya que es un movimiento que poco a poco emerge, como respuesta a nuestra propia personalidad, nuestro propio estilo, nuestro propio ser.
A través del Fluir, nos adentramos a explorar los miedos que nos bloquean para entrar en los ritmos naturales de la vida. El ritmo Fluir tiene que ver con la ternura del nacimiento del Ser, nuestros primeros pasos, es una energía que se mueve naturalmente gracias a la inercia.
A veces quedarnos estancados y no fluir conlleva inseguridad y miedo, donde la posibilidad de coexistir con otros se va diluyendo y la confianza de dejar que mis pies sean los líderes de mi vida se ve disminuida.
¿Cuánta ternura y confianza puede brindarte el Fluir cuando te permites ser abrazado por este ritmo?

